EMHU | ¿Esto se entiende? Artista individual y trabajo colectivo. El proceso creativo en los grupos de WhatsApp
ENCUENTRO MUNDIAL DE HUMORISMO
En el siglo XX los artistas se reunían en cafés y librerías para charlar. Las tertulias del café Pombo, del café Gijón o de A Cova Céltica fueron lugares donde se intercambiaban ideas, opiniones y visiones del mundo. Aquellas conversaciones, aparentemente informales, eran también una herramienta creativa. Un laboratorio de pensamiento para artistas y escritores.
Hoy el intercambio de ideas sigue siendo presencial, pero también es digital. Si Ramón Gómez de la Serna, Camilo José Cela o Manuel Murguía hubieran nacido en el siglo XXI, ellos y sus contertulios tendrían también un grupo de WhatsApp. Y sería maravilloso, porque en estos casos un grupo de WhatsApp funciona como una caja negra del proceso creativo.
Todo queda registrado: desde el nacimiento de la idea, con sus dudas y debilidades, hasta su desarrollo y su forma final. También quedan anotadas sus correcciones, sus desvíos, sus variaciones. Las inseguridades. Las vías muertas. Las ocurrencias que parecían brillantes y dejaron de serlo. En esa conversación permanece todo lo que pudo ser y no fue.
Xavi Puig, escritor y codirector de El Mundo Today; Candela Sierra, ilustradora y Premio Nacional de Cómic; Nikki García, actriz de doblaje y cantante; Riki Blanco, ilustrador conceptual; Ximena Feijoo Merklen, arquitecta, productora y directora artística; y Luis Piedrahita, humorista y mago, comparten un grupo de WhatsApp.
Todos los días atraviesan dudas e inseguridades propias de cualquier proceso creativo y las comparten en ese grupo. El motivo es sencillo: la mirada del otro —la del amigo, la del artista, la del contertulio— ayuda a avanzar. A menudo imaginamos el trabajo creativo como una actividad solitaria, pero muchas veces, lejos de ser individual, es profundamente colectivo.
Por primera vez, estos seis artistas abren al mundo su grupo de WhatsApp.
EMHU | ¿Esto se entiende? Artista individual y trabajo colectivo. El proceso creativo en los grupos de WhatsApp
En el siglo XX los artistas se reunían en cafés y librerías para charlar. Las tertulias del café Pombo, del café Gijón o de A Cova Céltica fueron lugares donde se intercambiaban ideas, opiniones y visiones del mundo. Aquellas conversaciones, aparentemente informales, eran también una herramienta creativa. Un laboratorio de pensamiento para artistas y escritores.
Hoy el intercambio de ideas sigue siendo presencial, pero también es digital. Si Ramón Gómez de la Serna, Camilo José Cela o Manuel Murguía hubieran nacido en el siglo XXI, ellos y sus contertulios tendrían también un grupo de WhatsApp. Y sería maravilloso, porque en estos casos un grupo de WhatsApp funciona como una caja negra del proceso creativo.
Todo queda registrado: desde el nacimiento de la idea, con sus dudas y debilidades, hasta su desarrollo y su forma final. También quedan anotadas sus correcciones, sus desvíos, sus variaciones. Las inseguridades. Las vías muertas. Las ocurrencias que parecían brillantes y dejaron de serlo. En esa conversación permanece todo lo que pudo ser y no fue.
Xavi Puig, escritor y codirector de El Mundo Today; Candela Sierra, ilustradora y Premio Nacional de Cómic; Nikki García, actriz de doblaje y cantante; Riki Blanco, ilustrador conceptual; Ximena Feijoo Merklen, arquitecta, productora y directora artística; y Luis Piedrahita, humorista y mago, comparten un grupo de WhatsApp.
Todos los días atraviesan dudas e inseguridades propias de cualquier proceso creativo y las comparten en ese grupo. El motivo es sencillo: la mirada del otro —la del amigo, la del artista, la del contertulio— ayuda a avanzar. A menudo imaginamos el trabajo creativo como una actividad solitaria, pero muchas veces, lejos de ser individual, es profundamente colectivo.
Por primera vez, estos seis artistas abren al mundo su grupo de WhatsApp.