Música

Xabier Díaz & Adufeiras de Salitre

“Axúdame a sentir” me decía Obdulia con frecuencia, mi abuela materna. Fue una de tantas catedráticas sin título en esa célebre universidad de la vida. Nada hay más necesario que sentir y tampoco hay momento más apropiado para perseguir ese verbo que los tiempos en los que vivimos: las humanidades se desaparecen al tiempo que crece el binomio virtual-máquina. Las artes, en general, atendieron históricamente nuestra necesidad de sentir. Ese lugar sin algoritmos es una casa que debemos visitar tantas veces como nos sea posible. Celebrar la no virtualidad, abrazarnos, escuchar, beber, bailar, sentir, escribir, dibujar, cantar, soñar…

Nuestra casa es un ‘torreiro’ y también la platea de un teatro o las mesas de una tasca. Lo que sucede en un concierto es algo único e irrepetible: se extingue al cerrar el paño, y a la vez, es una llama que prende y sigue calentando nuestro pecho durante mucho tiempo. A veces los acompañan toda una vida.


El 2025 fue un año histórico para nuestra cultura: el justo homenaje de las Letras Galegas a las cantareiras y a la poesía oral puso el foco en el tesoro que guardan nuestras aldeas. Pero la memoria no es un asunto de un solo año.

En 2026, Xabier Díaz & Adufeiras de Salitre continúan con el compromiso que sostienen desde hace más de una década, reivindicando la dignidad y fuerza del legado de esas abuelas que vertebraron en su memoria y esencia nuestra tierra.

Este año presentamos un espectáculo que es, por encima de todo, un ritual celebrado en vivo. No es solo un concierto, es el ‘torreiro’ donde la tradición respira, donde las canciones de todas estas mujeres cobran una nueva vida. Continuamos batiendo el cuero para que el eco de quienes fuimos no deje de sonar.

Con una puesta en escena poderosa y con un 100% de música en directo, el show de 2026 destila lo mejor de una trayectoria que ya suma cuatro discos esenciales y más de 450 conciertos por todo el mundo. El espectador viaja desde la intimidad del canto desnudo hasta la explosión colectiva de una muiñeira colectiva.

Es la madurez de un proyecto que ya no necesita presentación, pero que sigue sorprendiendo por su frescura y por la capacidad de hacer que el público —de todas las edades— se sienta parte de la misma tribu.